
El amanecer de los muertos
Después de la particular 28 días después y del impacto que tuvo en los amantes de las películas de terror-horror la cosa parecía haber tocado techo en lo que a zombies se refiere. Hasta que un tío llamado Zack Snyder apareció con un remake de El amanecer de los muertos de Romero en las manos. Lejos de ver al típico zombie lentorro, la idea de Boyle caló y guardando partes de la historia original escrita por Romero los zombies aquí corrían ansiosos de sangre humana.
Después de la particular 28 días después y del impacto que tuvo en los amantes de las películas de terror-horror la cosa parecía haber tocado techo en lo que a zombies se refiere. Hasta que un tío llamado Zack Snyder apareció con un remake de El amanecer de los muertos de Romero en las manos. Lejos de ver al típico zombie lentorro, la idea de Boyle caló y guardando partes de la historia original escrita por Romero los zombies aquí corrían ansiosos de sangre humana.
El montaje y organización de Snyder es espectacular. El inicio una genialidad, con los zombies empezando a sembrar el desconcierto por la ciudad, y esa sublime toma aérea del coche escapando cuando se le cruzan otros dos y se estampan contra una gasolinera: brillante.
Obviamente se aleja bastante de la proposición que el tito George nos hizo en el año '78. Aquella presentaba un debacle más complejo, con un mundo sumido en el caos debido a las plagas, y en el que los protagonistas intentaban transmitir -sin mucho atino por otra parte- conflictos morales de todo tipo. Una tenue crítica social bañaba la cinta.
Zack Snyder es mucho más gamberro. Y muestra sin compromiso la brutalidad del ser humano y a la vez el pateticismo con el que algunos afrontan ciertas situaciones. Con sus momentos delicados claro que sí, personajes más profundos y otros a los que llegas a odiar. Aquí se mezclan de todo tipo, no han sobrevivido los más fuertes, o los más listos. Ha sido más bien una cuestión de azar. Omite la posibilidad de que en alguno de esos seres que han invadido la ciudad quede un atisbo de humanidad, y se permite crear situaciones cómicas con el tema. Buen ejemplo es el juego de francotirador. Snyder busca la bestialidad en sus secuencias -que por otra parte es lógico en un film de este estilo-, aunque no deja de rodarlas con maestría.
El amanecer de los muertos supuso para Snyder la catapulta que lo llevaría a adaptar la novela gráfica 300 -con bastante acierto en general- y hacerse un hueco entre los directores actuales más cañeros. Sin embargo la pifió unos años después adaptando Watchmen, con partes excelentes y un entorno impresionante y fiel hasta el extremo, pero abrumado por el peso de un guión de Alan Moore, en el que introdujo erróneamente elementos de su particular estilo de cine y suprimió otros importantísimos.



